ElevaYoga Donostia
Tú eres lo primero  / Garrantzitsuena Zeu zara

Todos tenemos sueños que quisiéramos hacer realidad. 

Guía para conseguirlo.   (Devàyani)

Primero necesitas tener muy claro cuál es ese sueño y comprobar si realmente es “tu” sueño y no se trata del sueño de otro. Cerciorarte de que realmente tu esencia más profunda lo anhela y no es otra parte de ti la que lo busca.

Esto lleva su tiempo, no se hace con la cabeza, no se hace pensando y sopesando pros y contras. Necesitas serenarte, calmarte, conectar contigo, respirar, sentirte. Sólo sentir. Desde ese estado de calma es mucho más fácil diferenciar un anhelo de lo que no lo es.

El anhelo viene del alma, es un deseo que tiene una fuerza inmensa, enraizada en lo más profundo de ti.

Una vez comprobado que ese sueño es tuyo y que surge de lo más profundo de tu ser, dale forma, defínelo claramente, con detalles, los que a ti te parezcan, hasta tenerlo claro.

Y ahora permítete creer en él, esto es, permítete sentirlo como algo posible, como algo real, como algo que puede ocurrir, realizable.  Permítete sentirlo como algo que te mereces.

 Aunque tu mente te dé mil razones para pensar lo contrario, recuerda, en este proceso no es tu mente la que dirige, hay algo con mucha mas fuerza llevando las riendas.

Deja la mente a un lado, utilízala solamente como instrumento, enfócate en tu sueño e imagina que ya es realidad. Siéntete y disfrútate, sin prisas, con tu anhelo ya realizado. Evoca esa sensación, no la pierdas, puedes hacerlo todos los días e incluso varias veces al día. Convéncete de que tu anhelo es posible e incluso si me apuras, probable.

Ahora, siente desde tu corazón todo lo que necesitas cambiar en ti, para que esa sensación de la que acabas de disfrutar hace un momento no sea solo una evocación, no sea solamente fruto de tu imaginación sino que sea la consecuencia de un hecho real.

 Sé realista, los sueños para cumplirse, “a veces”, necesitan de mucha valentía, salir de los algodones y poner toda la carne en el asador, incluso aun a riesgo de quemarnos.

Para llevar a cabo los sueños hay que arriesgar.  Con los pies en la tierra y arriesgar.

Así que hazlo, actúa, cueste lo que cueste. Recuerda sólo lo puedes hacer tú, se trata de tu anhelo, personal e intransferible.

 Sabes que tu anhelo es tuyo, que surge desde lo más profundo de ti, que es posible, que te lo mereces, sabes como te sentirías si se hiciese realidad, has hecho ya lo que está en tu mano para que se lleve a cabo.

Ya sólo queda una cosa, la más difícil:

 RENDIRSE Y CONFIAR.

Ya no hay nada más que tú puedas hacer. Sólo confía y ríndete, a la Vida, a la Energía, a ti mism@. Deja que todo siga su ritmo, deja que la vida pase a través de ti, hazte transparente, permeable a la Vida.  Descansa en el no-hacer. Ríndete de verdad, de corazón.

 Y llegado a este punto, si realmente te has rendido, si te has rendido de verdad, te darás cuenta que ya no importa la realización del sueño. Que el sueño era simplemente una excusa para llegar al lugar donde te encuentras en estos momentos.

Te darás cuenta de que estaría muy bien si se cumpliera, pero si no se cumple también estarás muy bien.  Y esa es la clave.

Como dice alguien a quien quiero un montón: “En el camino está la meta”.

Lo más importante no es la realización de los sueños sino lo que los sueños hacen para que nos realicemos.  Lo importante es seguir teniendo sueños que cumplir para seguir caminando. 

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

LAS ALAS SON PARA VOLAR  (Jorge Bucay)

Cuando se hizo mayor, su padre le dijo:

-Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, opino que sería penoso que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.

-Pero yo no sé volar – contestó el hijo.

-Ven – dijo el padre.

Lo tomó de la mano y caminando lo llevó al borde del abismo en la montaña.

– ¿Ves hijo?, este es el vacío. Cuando quieras podrás volar. Sólo debes pararte aquí, respirar profundo, y saltar al abismo. Una vez en el aire extenderás las alas y volarás…

El hijo dudó.

-¿Y si me caigo?

-Aunque te caigas no morirás, sólo algunos moratones que te harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.

El hijo volvió al pueblo a ver a sus amigos, a sus compañeros, aquellos con los que había caminado toda su vida.

Los más estrechos de mente dijeron:

-¿Estás loco?

-¿Para qué?

-Tu padre está medio loco..

-¿Para qué necesitas volar?

-¿Por qué no te dejas de tonterías?

-Y además, ¿quién necesita volar?

Los mejores amigos también sentían miedo:

-¿Y si fuera cierto ?

-¿No será peligroso?

-¿Por qué no empiezas despacio?

-Prueba a tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol, pero… ¿desde la cima?

El joven escuchó el consejo de quienes lo querían.

Subió a la copa de un árbol y con coraje saltó…desplegó sus alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas, pero desgraciadamente,se precipitó a tierra.

Con un gran chichón en la frente se cruzó con su padre:

-¡Me mentiste! No puedo volar. Probé, y ¡mira el golpe que me di!. No soy como tú. Mis alas son de adorno… – lloriqueó.

-Hijo mío – dijo el padre – Para volar hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen. Es como tirarse en un paracaídas: necesitas cierta altura antes de saltar.

Para volar hay que empezar asumiendo riesgos.

Si no quieres, lo mejor  quizá sea resignarse y seguir caminando como siempre.


----------------------------------------------------------------------------------------------------------------CULPA Y RESPONSABILIDAD BY WILL SMITH

https://www.youtube.com/watch?v=N7DIQOiW0HM

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

LA ENERGÍA FEMENINA ESTÁ RESURGIENDO

https://www.youtube.com/watch?v=UN-nTr6F8gQ